Maldiciones sentimentales.


No lo hueles…¿? Es el olor del cambio, el del dolor, el de la rebeldía. Rebelde es mi segundo nombre. Injusticia es lo que detecto. Y silencio es lo que tengo. No soy quien para juzgar pero si para pensar por mí misma y ver la realidad.
Puede que me equivoque pero lo que siento no tiene nada que ver con otras ocasiones. Esta vez es diferente. Parece que necesito descansar d exagente que me quiere peor en concreto, de unas pocas personas. Suena despreciable-cierto no lo niego- pero es lo que siento. Por detalles tengo que reconocer que me doy cuenta de lo que vale la gente, de lo que está dispuesta hacer, de lo que quiere hacer, de si le interesas, de si te manipula, de si te quiere o simplemente eres un desahogo para sus rayadas mentales. No lo entiendo. La caradura corre por tus venas, al igual que la mentira, la cobardía y la hipocresía. He callado. He llorado. He sufrido y he perdona pero aún no he olvidado. Ese suceso nos cambió por lo menos a mí. A ti, no lo sé, ya que para que tú cuentes algo tiene que ocurrir un milagro. No confías en nadie, tranquila gracias a ti, en eso sigo tu ejemplo. Algo que tú no sabes es que perderás a muchos que te aprecian por reprocharles cosas, por tratarles mal, por ser envidiosa… Es un consejo pero… Creo que deberías estar orgullosa de ti misma. Porque si ni tu misma te sientes bien… quién lo hará…¿?
 Perfecta no eres pero darías lo mejor de ti, si pensarás en los que te quieren. Tarde o temprano acabarás sin nadie, perdida en la soledad…
Conclusión, no hagas sufrir a nadie más como me lo hiciste pasar a mí, porque si no las cosas cambiarán contigo y con tu vida.
Posdata: Mejor acompañada que sola por tus malos humores. 


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