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Mostrando entradas de septiembre, 2013

Creeme... Vales más de lo que crees.

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Comprensión. ¿Acaso sabemos qué es consolar? Tampoco sabemos cómo hacerlo.
Recuerdo aquellos momentos de mi infancia en los que lloraba, simplemente, porque echaba de menos a mi madre. Ahora, todo por lo que se lloraba es algo más que un simple hecho. A veces se llora por desesperación. Otras por necesidad. También, por tristeza, añoranza y pérdida. En más de una ocasión he llorado por cosas que sentía, por momentos en los que a veces se flaquea y se pierde la esperanza y la confianza. Quiero recuperar lo que una vez fue mío, pero a lo mejor, debo aprender a tratarme o a quererme un poco más. A no ser demasiado dura conmigo misma. Aún me quedan muchas cosas por saber y aprender. Aún queda mucha vida para caer, levantarse y superarse.
No todo lo malo debe ocupar nuestros pensamientos. No por un fracaso se debe valorar menos el éxito. De los errores se aprende. De los fracasos surgen los grandes éxitos. Dejarse llevar por la desconfianza y la inseguridad solo te hará caer más...
¿No lo ve…

Para que dejéis de mirar vuestro ombligo y miréis al ombligo del de al lado.

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Me dolió escuchar como esas palabras salían de vuestros labios. Me dolió comprobar que de 10 corazones a los que quiero, solo le importo a uno. Me dolió saber la opinión acerca de mí. Me dolió haber fallado tanto a los demás. Me dolió no ser mejor para los demás. Me dolió no ser valiente cuando debí serlo. Me dolió no ser aceptada, porque soy una extraña. Me dolió que no buscarais mi ayuda. Me dolió no ser valorada. Me dolió ser definida por una sola palabra, cuando soy algo más que eso. Me dolió no seguir allí y seguir luchando. Me dolió marchar y hacer todo lo contrario a lo que suelo hacer. Me dolió escuchar de ti esa opinión y esas palabras...
Lo siento. Ha sido culpa mía. Debería haber empezado bien desde el principio y no lo he sido. Debería hacer muchas cosas bien, pero soy demasiado tonta para darme cuenta de esos detalles. Lo primero, pedir perdón. Lo segundo, me habéis decepcionado. ¿Por qué? Porque nunca os dije lo que me molesta y, si lo he hecho, no me tomasteis en serio. …

Una y otra... Y otra... VEZ.

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-Tomaste una decisión, así que... Reconócelo.
*¿Reconocer el que? -Que has perdido. 
Luchaba contra viento y marea. Defendería su causa hasta conseguir lo que se proponía, pero lo que no sabía es que su lucha no ganaba terreno. Porque la guerra ya había concluido. 
Cuando se toman decisiones, uno de los requisitos es que no te puedes echar atrás. ¿Por qué? Porque una vez que se hace algo no se puede borrar eso que has hecho. Por mucho que nos duela tenemos que saber reconocer que hemos perdido o que hemos actuado demasiado tarde. Es cierto, siempre hay esperanza pero... ¡Hay que ser realistas! A todos nos gustaría tener una goma de borrar. Esa goma la utilizaríamos  para cualquier cosa. Imagina... Todo lo que pudiésemos borrar. Borraríamos a esa persona que no nos agrada, borraríamos esos malos recuerdos que a veces nos atormentan, borraríamos esas decisiones que nos hicieron perder lo que realmente queríamos. 
Pero como no existe ese invento, hay que saber reaccionar ante las cosas. Mucha…

A palos.

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¿Morir, matar o suicidar? ¿Luchar, pelear o intentar? ¿Correr, huir o perder? ¿Pensar, actuar o callar? ¿Luchar para ganar o luchar para perder? ¿Caminar con paz o correr sin más? ¿Culpar o perdonar? ¿Sentir o consentir?
Demasiadas preguntas que deben ser... O pueden ser respondidas. A veces nunca se entiende el por qué, pero en esta ocasión hay una causa y una reacción. Hay más de un sentimiento que viaja por mis venas y me llena el corazón de amargura, impotencia y con algún toque de desesperación. Sentimientos que son peores, en ocasiones, que las drogas o los vicios. Mis pies están quietos en el suelo. No quieren ni retroceder, ni huir, ni seguir. ¿Qué hacer en estas ocasiones, cuando las personas te demuestran lo amables que son en apariencia y lo falsas que son en realidad? ¿Cómo pensar con la mente fría dejando al corazón al margen? Podría hacer muchas cosas, ¿no crees? En el fondo sé la respuesta, pero aún tengo que reprimir mis instintos de matar a alguien, de desear lanzarle…