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Mostrando entradas de febrero, 2015

En mi pequeñez, tu grandeza.

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A veces hay que derrumbarse para volver a levantarse.

Pensar que todo lo que haces repercutirá en tu futuro, en la vida de alguien... Es como pensar que nada de lo que digas o hagas no importa porque nadie te escuchará. No hay que ser demasiado negativo, pero es difícil no serlo cuando a tu alrededor hay pena, tristeza y muerte. Cómo sobrevivimos a esas situaciones que nos roban una parte de nosotros y que engullen nuestra alma. Estamos sometidos a tanta presión que creemos que es normal vivir así. Vemos como normal aquello que no lo es. Nos manipulan y aún así conseguimos salir de esa ensoñación. En quién se apoya la gente para levantarse en estos días malos, en esos días que tu cara forma una línea recta y tus ojos son oscuros y serios. No podría describir a esa persona que me anima o que me hace creer que hay pequeños lugares donde se puede ver el lado bueno de las cosas, porque esa persona para mí no existe. Me gustaría pensar que existe alguien así para mí, pero de momento tengo a…

Donde mis pies me lleven.

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Nunca había cogido algo con tanta fuerza.

Pensar que cualquiera se agarraría a la primera oportunidad que mejor le conviniera, aunque supiese que esa opción no fuera la mejor. Aún así arriesgamos a coger ese camino que no sabemos donde acaba, pero sabemos a dónde queremos ir. Muchas veces juzgamos sin conocer porque nos dejamos llevar por la primera impresión. Esa primera impresión no debe ser un determinante para encasillar a alguien en alguna parte de tu mente, debe ser un desafío para sumergirte en esa relación. Lo importante no es ser sociable, lo que realmente importa es saber a dónde vas y con quién vas. Todos o la mayoría queremos ser felices y hacemos planes acerca de lo que queremos en nuestro futuro, pero dentro de esos planes no contamos con los imprevistos o, mejor dicho, con las improvisaciones. Nadie nos asegura que todas aquellas personas que conozcamos serán para toda la vida o serán buenos con nosotros. A veces tenemos que dejarnos llevar. Hay que pensar menos y actuar…